Cómo cuidar los bancos de iglesia
El cuidado de los bancos de iglesia comienza con un mantenimiento suave y repetible, junto con un registro de cambios. El polvo, la humedad, el tráfico y los hábitos de limpieza son factores importantes. No decape, lije ni vuelva a barnizar sin haber inspeccionado previamente la madera, el acabado, las reparaciones anteriores y su importancia histórica.